
Blog de Pakito
La última etapa del Campeonato de España disputada en Mallorca ha sido, sin lugar a dudas, una de las más importantes de mi andadura en este mundo del póker, tan injusto a veces, pero tan satisfactorio en otras ocasiones, como ha sido el caso. Y no estoy hablando en cuanto resultados, sino de una manera global.
Los últimos dos años de mi vida no han sido precisamente los mejores. Influenciados por varios temas personales, por los resultados económicos, el fracaso de algunos proyectos y alguna que otra cosilla, este tiempo ha sido bastante duro para mí. Eso ha hecho que no disfrutara al cien por cien de todo lo bueno que tiene dedicarse al póker. La libertad de trabajar para uno mismo, el no tener que depender de nadie, marcarnos nuestros propios horarios, obligaciones, metas, independencia económica..., etc, etc. Pero lo peor de todo es no disfrutar de los pequeños detalles, de la gente maravillosa que hay en este mundillo, de los amigos, la familia...
Por eso desde que Vamito y yo decidimos viajar el mes pasado a San Sebastián con la intención de disfrutar al máximo de esas cosas, tenía claro que debía de cambiar mi manera de enfocar todo lo que estaba haciendo. Y yo desde un principio así afronté el CEP, de la misma manera que lo hice cuando empecé mi carrera profesional, con ilusión de sacar el máximo provecho de todas las experiencias. Donosti ha marcado un punto de inflexión sobre todo en cuanto a mentalidad, los que leísteis mi crónica anterior sabréis de que estoy hablando.
Y con el mismo objetivo decidimos ir a Mallorca. Somos conscientes de las limitaciones del CEP. Pero todo pasa a un segundo plano cuando el objetivo de ir a un evento de esta envergadura no es el económico, hay muchas cosas que dan mayores beneficios como son la amistad, el disfrute de cada instante, sacar el máximo provecho de todo, conocer gente nueva, conocer mejor a tus amigos, etc.
Así que entre que Amatos nos ofreció su casa y que los vuelos estaban baratos, pero sobre todo, que una gran persona estaba pasando por un momento muy malo, pensamos que deberíamos estar allí. Sabemos lo que es tragarnos solos los problemas y lo difícil que es a veces afrontarlos sin ayuda.
El viernes había dos satélites y nosotros jugamos el primero, Vamito consiguió su plaza y yo no pude hacerme con ella. Para compensar mi pequeño fracaso me llevaron a ver una velada de boxeo en la cual la estrella local se midió con un anciano para bochorno general de los asistentes. Así que con el mal sabor de boca del bochornoso espectáculo pero con una agradable compañía, nos dispusimos a disfrutar de la noche mallorquina. Primera parada; el magnífico MOTOWN recomendado por Tomeu, en el que nos encontramos una genial banda tocando en vivo una selección de temas espectacular y emocionante, entre los que destacaron clásicos de Springsteen, Tina Turner, The Creendence, Elvys, Stones y otros grandes nombres que todo el local pudimos emular cantando al unísono. El ambiente de lo más auténtico que yo recuerde y todo el mundo de buen rollo.
Muy al contrario en el segundo garito, que nunca mejor dicho; "me cago en La Mar Salada"... un antro con un pijerío enorme sólo a la altura del gran GerardX, donde se codea con las mejores modelos de la isla, debo decir... Aunque el ciego era tal que lo pasamos bien, aun así, junto con toda la gente que siempre sale de gira por los CEPS. No faltó ya un clásico de mis saliditas como son mis reuniones en el baño del antro con Dope o la charla ciega con la gente de Euro... Los chicos de 770 han colgado unas fotos en su facebook que son muy reveladoras.
Y para rematar la noche... La Polilla, un after guión antro, en el que ni tan solo había música, únicamente un futbolín con pros incluido, y en el que una tipa con la mandíbula desencajada quiso ligar conmigo al confundirme con un narco colombiano..., claro que estando cerca de Camilo se la pude achuchar a él, que me hizo de guardaespaldas, previo descojone de Vamito claro..., que lleva toda la semana contando la anécdota a todo el mundo que se encuentra.
Así que terminamos a las 10 de la mañana haciendo la compra en una gasolinera, al más puro estilo Baldor, que en vez de comprar en el Carrefour lo hace en las gasolineras de Repsol. No toma nada que no esté envasado al vacío jajaja.
Al día siguiente el torneo principal. Yo no estaba convencido de jugar dadas las circunstancias, pero al final decidí sentarme a tocar fichas.
Así que, dejando a un lado la vida nocturna de los CEPS y un tipo al que se le ha apodado "El Buitrero", me centraré sólo en lo que concierne al juego y al propio torneo.
El día uno del torneo comenzó con muy buenas vibraciones, pues me tocó compartir mesa con Dope, lo que ya de por sí es un placer y sinónimo de diversión. Teniendo en cuenta lo "pescao" que es y que nos conocimos en Peralada este mismo año jugando en semejantes condiciones, la cosa pintaba muy bien.
La gente, por norma general, respetaba mis subidas, con lo que me intentaba meter en todas las manos que podía siempre que no me salieran demasiado caras, ya que consideré que en esa mesa iba a tener muchas opciones en el juego post flop. Así conseguí llevarme muchos botes por la cara, otros por suerte y otros porque, sencillamente, iba ganando.
La primera mano destacable ocurrió contra Dope. Yo tengo 99 en primeras posiciones, las ciegas estan en 50/100 y mi stack en 15k. Subo a 300 en esta ocasión a pesar de que venía subiendo por 2,5, Dope me resube a 1000. Yo sin posición me inclino por volver a subir ante un tío agresivo como él y no es que juegue esta mano siempre igual, pero en esta ocasión decidí que si estaba jugando contra AJ, AQ, AK podría sacarle más fichas después. Y si estaba jugando contra una monster y yo conectaba el flop, le podía sacar absolutamente todo. Decido pagar y sale el flop Td8c7d, así que decido pasar para no engordar mucho el bote y poder buscar mi proyecto de escalera. Dope apuesta 2 mil, a mí me extraña que se quiera llevar el bote tan rápido, con lo que ya tengo bastante claro que estoy jugando contra QQ, KK o AA, así que decido pagar teniendo en cuenta las implícitas que tengo y que Dope no me va a poner en 99 casi nunca, sino más bien en una pareja alta también. El Turn trae un 6 negro, que me da la escalera. Decido meter de cara 4 mil con la intención de que Dope me haga All In, pero se lo piensa y sólo me paga. El river trae un ladrillo y aquí es cuando pienso que hacer para que no se me tire y sacarle lo máximo posible; si envido por las 8 mil que le quedan, si le meto otras 4 mil..., aquí cometo un error porque al ser un blank y haberme pagado en el turn, me hubiera pagado el all in, pero decidí meterle 4 mil y sólo me pagó al instante. Enseña AA y medio me recrimina que pagase con 99 su resubida sin posición. "¡Oiga!; ciegas 50/100, déjeme que pague como quiera".
Con esta mano casi doblo mi stack enseguida y me pongo a abrir muchos botes, a llevarme manos gratis, y a sentirme cómodo para jugar los boards contra cualquier jugador. Me cambiaron 6 veces de mesa a lo largo de ese día, pero al no encontrarme jugadores fuertes en ninguna de ellas, mi juego fue bastante cómodo, hasta le pude ganar de bad beat a un señor bastante educado con A5 vs AJ, algo a lo que no estoy muy acostumbrado...
Así fue pasando el día sin mucha novedad y haciendo crecer mi stack poco a poco y tan solo perdí algo al encontrarme en el último nivel con Amatos, el mejor jugador del día hasta el momento y al que defendí una de las dos ciegas que me atacó, pero le dejé llevarse el botín, tampoco era plan de pelearse contra el deep de la mesa y contra el mejor jugador de la misma.
Terminé el día con cerca de 90k puntos, estando la media en 50k. Teniendo en cuenta que las ciegas empezarían en 1500/3000 creo recordar, no era una buena situación para nadie. La estrategia a seguir era clara, subir prácticamente todas las manos y casi siempre meter all in ante cualquier subida de los que rondaran los 50k.
Al ver que la gente se tiraba de manos increíbles y del miedo reinante a la eliminación debido a que la burbuja se prolongó varios niveles, pude aprovecharme de la situación y subir mi stack a los 300k puntos, aunque doblé a varios en mi mesa y bajé otra vez en varias ocasiones... Pero al final conseguí llegar a mesa final sin haber llegado a ningún showdown y con casi 250k puntos; más o menos en la media.
La mesa final empezó con unas manos increíbles en las que algún jugador subía preflop el 40% de su stack, le envidaban y se tiraban. Ante este tipo de situación, Amatos me increpó el que estuviera subiendo estándar las manos y marcamos una estrategia para ir all in todas las manos debido a que sólo nos iban a pagar con premiums este tipo de jugadores. Y claro Viti sabía lo mismo, así que sin haber hablado previamente, nos dimos cuenta de que nos tendríamos que pelear por robar las ciegas y los antes que enseguida se pusieron en 10k/20k con ante de 2k, 50k puntos la vuelta y con la media en 219k, cosas del CEP.
Pero ante este tipo de situación los mejores jugadores le van a sacar más rentabilidad y eso hice, iba all in todas las manos absolutamente, así doblé mi stack en 4 manos. Las que podía hablar Víctor antes que yo iba all in él...jajaja, y nos atacamos prácticamente todas nuestras ciegas sin compasión. Y el resto de jugadores no sabían dónde meterse. Claro que también ligamos como locos. Víctor se cargó con Qx de tréboles a AK y KK, color runner runner. Con esa mano se puso líder destacado. Luego yo me cargué a un amigo con 78 vs. 77 saliéndome un 8 claro..., y entre las que se tiraban más las que ganaba por ley, me puse bien de fichas cuando quedábamos pocos.
Cuando quedábamos 3 doblé al único jugador de la mesa que sabía jugar medio decentemente y luego se dobló con Víctor otra vez, hasta que se puso un poco por encima de los dos. El pacto lo propuso él, yo me puse a echar cuentas con la clasificación del Campeonato de España, del dinero y demás, y en cualquier caso para ganar debía de quedar 9º en Alicante o 5º si pactábamos. Así que ante lo complicado de hacer mesa final en el siguiente CEP, decidí aceptar el pacto ya que yo era el que menos fichas tenía y nos repartimos 16k a cada uno y dejamos 3k para el que ganara. El primero en caer fue el que más fichas tenía. Cuando empezamos el heads up decidimos enseñarnos todas las cartas después de terminar cada mano. Yo empecé con una clara desventaja en fichas, incluso en una ocasión estuve a punto de ser eliminado. Pero la fortuna me hizo remontar y le terminé ganando a Viti el cara a cara y los 3 mil euros. Duró un buen rato y la verdad es que fue de los momentos más divertidos vividos en mi carrera.
Y no sólo el mano a mano por poder jugarlo con una gran persona como Víctor Gomila, hermanísimo del gran Amatos, sino toda la mesa final y el resto del torneo, donde el ambiente fue maravilloso con todo el mundo. La verdad es que ahora mismo estoy pasando por un buen momento personal y todo influye a la hora de sentarse en una mesa de póker y afrontar un torneo.
Y poco más que contar, la parte técnica se resume en lo único que se podía hacer, el all in..., jajaja, pero quiero destacar varias cosas para hacer justicia al fin de semana. Primera y muy importante la gran labor del casino, realizando un gran trabajo y ayudando a que el torneo transcurriera con normalidad y eficiencia. Responsable absoluta; Susi García, que diferencia con el 2006, cuando visité este casino por primera vez. Aunque sobre todo quiero destacar el gran trabajo del equipo de crupieres del casino de Mallorca, que hoy por hoy no tienen nada que envidiar a ningún otro casino. Y no sólo en el apartado técnico que han sacado nota alta, sino en la calidad humana y en el saber estar en una mesa. Dan la confianza necesaria a los jugadores en la mesa, algo que es de agradecer, porque hacen de este juego algo divertido y agradable, quitándole tensión. Les he visto con ganas de disfrutar del momento, de mejorar y evolucionar. No es fácil encontrarse gente con este espíritu de trabajo y menos en un casino español. Muchas gracias a ellos y a ellas, sobre todo a Yolanda que fue una gran ayuda durante y sobre todo después del torneo, a Janet que tiró casi toda la mesa final y a la que le di la tabarra con mi torpeza y despistes y a Susana que tiró el mejor heads up de la historia del CEP, sin duda el más divertido. Y a la chica preciosa que me entregó el cheque Emmy, nunca olvidaré esa cara. Muchas gracias al resto, cuyos nombres no recuerdo. Felicidades por vuestro trabajo y por divertiros con él.
Bueno, y muchas gracias a todos los que me han ayudado este tiempo, espero que ahora que van mejor las cosas poderles devolverles mi apoyo en forma de alegrías y victorias, no solo en las mesas de póker. ¡Un abrazo a todos!
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