
Nota MeriStation 8.5
Plataforma 360
Aunque se mantiene en el género de la acción en primera persona, Halo 3 tiene un enfoque bastante distinto a lo visto en la saga hasta la fecha. Halo ODST se centra en los sucesos vividos en una Nueva Mombasa en ruinas por el escuadrón de un nuevo cuerpo, el ODST -Orbital Drop Shock Trooper, (Soldado de Choque para Descenso Orbital), temporalmente situados entre el final de Halo 2 y el arranque de Halo 3.
Preparados
para el descenso
Los ODST son un cuerpo de élite, pero no dejan de ser humanos; no poseen
mejoras genéticas como un Spartan, ni son entrenados desde niños, y pese a sus
protecciones, no visten una armadura MJOLNIR con escudos recargables, algo que
durante el juego nos fuerza a buscar botiquines de salud. Entran en combate a
toda velocidad, desplegados en cápsulas individuales HEV que aterrizan desde el
espacio en la zona de conflicto. Esto les ha valido el sobrenombre de 'Hell
jumpers' -saltadores del infierno- entre el resto de cuerpos de la UNSC. Están
equipados con VISIR, un visor avanzado que les permite explorar áreas con
poca visibilidad y localizar posiciones con facilidad.
La historia comienza cuando el escuadrón liderado por la capitana Dare -compuesto por el sargento Buck, los cabos Dutch y Romeo, el soldado Mickey y un nuevo soldado de reemplazo, bautizado cariñosamente como Novato- es enviado junto a otras fuerzas ODST a invadir la nave del Covenant que se encuentra estacionada sobrevolando Nueva Mombasa, desde donde la raza alienígena ha comenzado una brutal y cruenta ofensiva por motivos desconocidos. Durante el descenso son interceptados y el crucero enemigo evita el abordaje. Así los seis soldados acaban aterrizando lejos de su objetivo, en diferentes posiciones de la ciudad africana. Controlando al Novato, el jugador recorrerá unas ruinas invadidas y controladas por el Covenant mientras busca a sus compañeros para replegarse.
Infiltración,
sigilo y ventaja táctica.
Debemos cambiar el chip a la hora de jugar al Halo 3 ODST; ya no controlamos
a un casi invencible Spartan II capaz de soportar decenas de
impactos y con una aplastante potencia de fuego, si no que somos un ser humano
normal y corriente, mucho más débil, lento, frágil y fácilmente superable
en enfrentamientos con inferioridad numérica. Es por ello que debemos plantear
un enfoque mucho más conservador e inteligente. Explorar la
zona, detectar a los enemigos, diseñar una táctica haciendo uso de la
cobertura disponible en el terreno de combate, controlar la mejor posición sin
ser detectados, e incluso evitar los enfrentamientos cuando estemos en
inferioridad numérica serán acciones que deberemos tener muy en cuenta para
poder sobrevivir a una Nueva Mombasa infestada de tropas Covenant y donde la
munición brilla por su ausencia. Igualmente, el ritmo del juego es mucho más
lento y menos directo, recayendo mucho más en la exploración, algo que puede
que desespere a los amantes de la acción instantánea.
Es aquí donde el nuevo visor de los ODST cobra especial importancia. La ciudad está prácticamente a oscuras y el visor nos proporcionará información en tiempo real del escenario arrojando luz mediante su visión nocturna, que retractará, con trazados brillantes, las siluetas de todos los elementos en pantalla. Los ítems aparecerán con un reborde amarillo, los aliados en verde y los enemigos en rojo, un código visual que nos permite identificarlos con bastante facilidad.
Campaña
narrada mediante flashbacks
El Novato será el hilo conductor de la historia narrada en las seis horas
posteriores al descenso. A base de recorrer lo que queda de las calles de la
ciudad, iremos encontrando objetos, armas y efectos personales de nuestros
compañeros, tras los cuales se activará una secuencia que nos mostrará lo que
sucedió en ese escenario y posteriormente. Durante esa secuencia,
pasaremos a controlar al compañero en cuestión en ese momento. Si bien es una
forma de narrar la historia atrevida y original para el medio en el que nos
encontramos, estos fragmentos pasados interconectados pueden hacernos perder el
hilo fácilmente. Dentro de estas seis horas
contemplaremos situaciones muy diferentes, en los que la soledad
del Novato desaparecerá. Finalmente, el escuadrón acaba
reuniéndose para enfrentarse al clímax argumental. El juego plantea un mundo
abierto, el cual podemos recorrer a nuestras anchas en la dirección que
queramos y encontrar los objetos que desatan los diferentes flashbacks en el
orden que prefiramos o podamos.
Los enemigos son viejos conocidos en su mayoría: Grunts, Jackals, Drones, Hunters y Brutes, a los que se añade un nuevo tipo: el ingeniero (el responsable de que los Covenant hayan podido utilizar la tecnología Forerunner).
Los Covenant son criaturas voladoras que reparan estructuras. En ODST les veremos flotando desde una posición segura, dotando de escudo a otros Covenant continuamente, por lo que deberán ser nuestro principal objetivo. También existen intensos momentos de combate a bordo de vehículos donde no faltarán; el incombustible Mongoose, el tanque Scorpion, carros blindados y otros no controlables directamente. Mientras que por el lado Covenant pilotaremos Banshees, Ghosts y motos Brutes, aunque enfrentándose a nosotros, tendremos delante a otros mucho más temibles que los Phantom.
Necesito
un arma
En cuanto a armamento, las únicas adiciones que se han realizado han sido la
sub-ametralladora M7S con silenciador que portamos por defecto (con una mira
telescópica de alcance medio y cuyas ráfagas apenas generan ruido) y la
pistola Socom M6C, de alta fiabilidad. Lamentablemente se ha eliminado la
posibilidad de portar dos armas a la vez como se podía hacer en el anterior
juego de la saga, restricciones derivadas de no ser un Spartan II, así como el
salto el cual ha quedado reducido a una distancia y altura propios de un ser
humano normal y corriente. El resto queda con el catálogo de su antecesor,
excepto el lanzallamas, el cual no aparece en esta ocasión. Y lo mismo para el
Covenant, aunque no tendremos el gusto de utilizar espadas de plasma, ya que
los Elites no aparecen en ODST.
La campaña carece de ese toque épico mostrado en Halo 3, algo previsible teniendo en cuenta el marco cerrado en el que se ambienta, sin embargo ofrece detalles muy interesantes del argumento y explica en detalle los motivos y la obsesión africana del Covenant. Pese a que la mayor parte del tiempo que jugamos con cautela y explorando la ciudad, al revivir los momentos vividos por nuestros compañeros encontraremos auténticos subidas de adrenalina; asaltos, persecuciones, defensa de posiciones, dinamitando edificios o tiroteando en espacios abiertos y cerrados. En conjunto está bien construida, dando lo mejor de sí en los últimos 45 minutos de las aproximadamente 6 horas de las que está compuesta.
Banda
sonora más solitaria
Martin O'Donell, compositor habitual de la serie, dice que la música refleja el
nuevo tono del juego y a los nuevos protagonistas a parte de adaptarse a la
nueva historia. Lo cierto es que inicialmente, la música es más triste y tiene
un tono más solitario que la de Halo 3, algo que concuerda con el estilo
de juego. Posteriormente, al igual que la situación, la música también
cambia. Las composiciones mantienen el estilo orquestal clásico de la
serie con solos de guitarra, saxo y piano. La banda sonora ha sido editada en
un set de 2 discos en Estados Unidos, aunque se puede comprar por medio de
iTunes y otras plataformas digitales. Los efectos de sonido se nutren de los
ya creados para Halo 3, con algunas adiciones correspondientes a las nuevas
armas. El juego se encuentra totalmente localizado al español -de España- con
un doblaje al nivel de lo esperado, que le da un mayor empaque a la producción.
Sin embargo, siempre se puede desactivar la banda sonora, dejando los efectos
especiales y haciendo uso de cualquier otro tipo de música que creamos más
apropiado para el juego.
Multijugador
Desde que Halo 3 hiciera acto de
presencia hace ya dos años, su modo multijugador se ha mantenido en el top de
Xbox Live hasta el día de hoy. Con el fin de continuar incentivando al jugador
para que siga pegando tiros a diestro y siniestro, Bungie y Microsoft han
incluido en ODST todos los mapas aparecidos hasta la fecha, más otros tres
inéditos -Citadel, Heretic y Longshore-, así como el novedoso modo Tiroteo
-Firefight-, lo que garantiza decenas de horas enganchados al mando.
La primera diferencia que nos vamos a encontrar a la hora de sumergirnos en la experiencia multijugador, es su separación en dos discos dependiendo del modo al que queramos jugar. Por un lado disponemos del disco que incluye la campaña ODST, la cual podremos superar en modo cooperativo online con otros tres jugadores más -en modo local el límite es 2 jugadores-, y de la cual recomendamos encarecidamente disfrutar en dificultad Legendaria para exprimirle todo el jugo, al igual que miles de jugadores hicieron con Halo 3. En este mismo disco se incluyen también los mapas en su modalidad tiroteo, sin embargo, si lo que queremos es disfrutar del multijugador competitivo, de hasta dieciséis jugadores, deberemos introducir el otro disco que viene incluido en la caja del juego.
Siendo el multiplayer de Halo una experiencia de largo recorrido, quizás hubiera sido mejor incluir tanto los modos y mapas de Halo 3, como el tiroteo de ODST en el mismo DVD, pudiendo elegir a qué modo jugar sin necesidad de levantarnos del sofá para abrir la bandeja. Y si bien la prioridad al principio sea el disco ODST, las charlas privadas de Xbox Live darán lugar a más de un cambio de disco en nuestras quedadas con los amigos que tengamos agregados al gamertag.
A
tiro limpio con el Covenant
Sin duda el principal atractivo de ODST, más allá de su historia la cual
dejaremos finiquitada en algo menos de seis horas, radica en el modo Firefight
o Tiroteo. Este tiene un total de diez mapas basados en localizaciones de la
campaña, básicamente espacios abiertos donde tienen lugar las variadas
escaramuzas del juego. Pero modificados para tal fin. Para entender en qué
consiste esta modalidad, sirve como ejemplo el modo Horda de Gears of War 2,
donde cuatro jugadores deben contener oleadas de enemigos cada vez más
poderosos con el único objetivo de sobrevivir. Dicho esto, las similitudes con
el juego de Epic acaban ahí, ya que pese a compartir un mismo concepto, la
experiencia resulta radicalmente distinta, siendo muy superior la que ofrece el
universo Halo. Por un lado, la variedad de mapas garantiza un sinfín de
situaciones de distinta índole: desde espacios muy abiertos repletos de
vehículos, a los desniveles y barricadas de las proximidades de la comisaría de
la ciudad.
Contaremos con un número limitado de armamento, botiquines, y lo que es más importante: vidas comunes a todos los jugadores, lo que nos obliga a trabajar en equipo protegiéndonos mutuamente, y condenando al ostracismo a todo aquel suicida que decida enfrentarse él sólo a las acometidas del Covenant en partidas venideras. Por último el sistema de puntuación será individual junto a un sumatorio colectivo, obteniendo diferente puntuación en función del arma empleada y el enemigo a abatir.
Sabor
añejo en Xbox Live
Sólo nos falta el disco que contiene al completo el multijugador de Halo 3, así
como el contenido descargable en forma de pack de mapas Heroico y Legendario
con tres novedades. Todos los modos estarán disponibles, desde el
inmediato asesino con el que descargar adrenalina, hasta los tácticos, asalto,
capturar la bandera, así como el Matchmaking y las diferentes clasificaciones.
A nivel general se puede decir que todo el contenido multi del que hace gala ODST puede justificar el precio de la expansión, pero si contamos con que son cientos de miles los fans que descargaron en su día, previo pago, los mapas adicionales, parte de esa inversión vuelve a abonarse por un contenido por el que ya se pasó por caja previamente, y que ya lleva tiempo disponible en el bazar de la consola. A efectos críticos, toda la parte multijugador que aporta la expansión no ofrece más novedad que el excelente modo tiroteo y tres nuevos mapas, siendo el resto mero relleno más que visto y disfrutado, y que en estos dos años ha envejecido para bien o para mal.
Aún así, todo aquel que se sume al carro de Halo con ODST, encontrará en esta expansión contenido suficiente para amortizar completamente la suscripción Gold de Xbox Live, en cambio todos aquellos que abandonaron ya su pasión por el Matchmaking sólo encontrará el aliciente del modo tiroteo una vez finalizada la campaña. Depende por tanto del usuario final y el tiempo que este haya invertido en Halo3. De hecho Halo ODST aparece a la venta a un PVP recomendado de 49.90 euros, bastante asequible, e incluso tiendas como Game lo ofertan por apenas 40 euros algo que en nuestra opinión compensa muy bien su precio y características.
Conclusión
Hay que volver a incidir en la calidad del modo tiroteo, ya que compensa la brevedad de la campaña, un motor gráfico por el que los años no pasan en balde, y una experiencia multijugador que no aporta excesivas novedades para quien ya ha disfrutado y pagado por ella, ya que el nuevo enfoque dado en terreno online con este modo, supone un gran aliciente y merece ser jugado en todo su esplendor.
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